La llegada de D. Aquino a Lanus ha sido un cambio notable en la dinámica del equipo. Su enfoque en la recuperación del balón permite al equipo reconquistar la posesión rápidamente, lo cual es vital en el fútbol actual. En un reciente análisis, se observó que Aquino tiene un promedio superior de intercepciones por partido, superando a varios de sus compañeros de posición en la Liga.

Un aspecto que destaca en su juego es la capacidad para distribuir el balón. Su visión de juego y habilidad para ejecutar pases precisos ayudan a establecer el ritmo del partido. Contra rivales como Talleres y Defensa y Justicia, su participación fue fundamental, dictando el juego desde el medio campo y ofreciendo oportunidades a los delanteros.

Aquino no solo se limita a recuperar balones; también es un verdadero distribuidor. Su trabajo ha permitido que Lanus mantenga la fluidez en la ofensiva, factor clave en los recientes triunfos del club. La afición ha aclamado su esfuerzo, especialmente cuando se trata de mover el balón hacia adelante con rapidez y precisión.

Como un componente esencial en el esquema táctico, D. Aquino seguirá siendo una pieza central en los planes de juego del entrenador. La expectativa es que su influencia continúe creciendo a medida que la temporada avanza, llevando a Lanus a posiciones más altas en la Liga.