El 3 de enero de 1916, Lanús disputó su primer partido oficial, enfrentándose al Club Atlético Banfield en un encuentro que hoy en día se conoce como el Clásico del Sur. Aunque el resultado fue un empate 0-0, el impacto de este partido fue monumental. No solo fue el inicio de una rivalidad que ha perdurado por más de un siglo, sino que también estableció a Lanús como un contendiente serio en el fútbol argentino.
La atmósfera en el viejo estadio de Lanús era eléctrica. Los hinchas, que desde entonces comenzaron a identificarse como "El Granate", llenaron las gradas para apoyar a su equipo en lo que se convirtió en un evento histórico para la comunidad. Este primer encuentro no solo fue un partido de fútbol; fue una celebración de identidad y pertenencia para la ciudad de Lanús.
A lo largo de los años, el Clásico del Sur se ha transformado en uno de los encuentros más esperados del calendario futbolístico argentino. La rivalidad entre Lanús y Banfield ha traído consigo grandes momentos, desde goles memorables hasta controversias que han dejado su huella en la historia del fútbol. Este primer partido fue el punto de partida de esa narrativa rica y apasionante.
El hecho de que Lanús haya logrado establecerse en el ámbito competitivo desde su primer encuentro demuestra la pasión y el compromiso de sus jugadores y aficionados. A lo largo de las décadas, el club ha crecido y evolucionado, pero siempre ha mantenido esa esencia que se forjó en aquel primer partido.
Hoy, cuando los hinchas de Lanús se preparan para otro Clásico del Sur, no solo están recordando un partido; están celebrando la historia y la tradición que han construido juntos. Cada encuentro entre Lanús y Banfield es un recordatorio de aquel 3 de enero de 1916, un día que marcó el comienzo de una de las rivalidades más queridas del fútbol argentino.
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